Alistándonos para la Nueva Era en Paz

Llevamos más de 50 años viviendo en guerra interna.  La guerra es contagiosa y se traslada a todo nuestros comportamientos en el día a día.  La famosa guerra del centavo es un ejemplo de esto.  Los buses se  peleaban por los pasajeros, irrespetando un sin número de reglas de tránsito y también de ética profesional.  Pero no solo los buses,  también los conductores particulares,  los tenderos,  los empresarios y obviamente nosotros los traductores e intérpretes. Se convierte en un estado psicológico de guerra contra todo.

Acabamos de firmar un acuerdo de paz que pone fin a más de medio siglo de conflicto armado interno.  Es el momento de decidir si aprovechamos esta oportunidad para progresar Y ponernos al ritmo del crecimiento exponencial, o si seguimos nuestro tradicional letargo.

Los estudios muestran que un país  con conflicto armado interno pierde la oportunidad de crecer en más o menos 2,5%  de lo que pudiese estando en paz.  Esto  significa que hemos perdido la oportunidad de crecimiento de 1,5 a 2,8% más  anual,  representando aproximadamente el 24% de crecimiento  de nuestro PIB hasta ahora.

La nueva Colombia en paz representa oportunidades en varios sectores para verdaderamente progresar.  No solamente en el sector agrario,  que obviamente es el más beneficiado al terminar el conflicto armado,  Sino que también la economía,  el turismo,  la  infraestructura vial y muchos otros sectores comenzarán a ver una luz al final del túnel.

Para el sector de la traducción habrá más contratos por traducir,  más licitaciones,  más términos y condiciones,  más folletos técnicos y en general  más trabajo.  En cuanto a la interpretación,  es lógico esperar que regresen las firmas extranjeras ahuyentadas  por el temor a la violencia y a  la inseguridad.  En el futuro inmediato veremos un incremento de eventos,  congresos,  reuniones gremiales y demás,  trayendo más y más personal extranjero que requiere interpretación para sus  charlas,  conferencias y discursos.

La historia nos muestra que una vez terminado el conflicto armado,  un país,  el gobierno y la sociedad se pueden dedicar a producir en vez de pelear.   Así sucedió en Perú,  Irlanda del Norte,  Sri Lanka, Sierra Leone y otros.  Por ejemplo en Perú,  al terminar su guerra con Sendero Luminoso fue posible mejorar la infraestructura vial y lograr la exportación de más de 600 productos a 57 países.  Al  están exportando es el número de productos, es muy seguro que se requirió un incremento en los servicios de traducción e interpretación.  En Colombia nos encontramos en una posición geográfica estratégica Y serviríamos como eje comercial para todo Sur América. Pero,  no sólo por nuestra ubicación geográfica Sino también por nuestra mentalidad de avanzada en cuanto a la tecnología.  Proyectos como Ruta-N, en Medellín, despegaran a la velocidad de la luz.  Todo el dinero que se destinaba al incremento de seguridad y a la reparación de daños causados por la guerrilla, se invierten en nuevos proyectos que generan empleo y oportunidades para  quién es las sepamos utilizar.

Salvo algunos colegas tercos,  pesimistas y  empeñados a  su guerra del centavo, “pordebajiando” sus precios,  dedicados a dañar el mercado,  hay traductores inteligentes  quienes aprovecharemos esta gran oportunidad para usar nuestro cuarto de hora de bonanza en la traducción y en la interpretación.  Si no aprovechamos estos tres o cuatro años, la tecnología muy pronto reemplazará gran parte de la traducción como la conocemos y afectará la interpretación considerablemente.

Bienvenidos al muy esperado futuro. Feliz y muy próspero 2017.

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